domingo, 20 de febrero de 2011

LA SEGUNDA SALIDA (3)

"Nada es lo que fué...y sin embargo lo es". 

Seguramente es lo que Paisán piensa en silencio, ahora mis otros protagonistas: el sindicalista y el curilla arrepentido han desaparecido de la acción que no de la obra; es posible que es intención del autor dar resalte al comandante... que para mi, desde que es ascendido e incluso antes cuando asiste como convidado de piedra a la sublevación (en la inquietud) personifica no solo a un actor en la obra... para mi que veo tintes del de Bahamonde, pero solo son conjeturas mías.

Breve es esta salida...pero tanto actores como lectores descubren lo que desde un principio se anuncia, pero que nadie quiere reconocer: la existencia ficticia de un Burgos paralelo al otro lado. Que seguro que lo tenemos encima y somos incapaces de ver. Para unos el lugar no es sino el resultado de la excursión (mas tarde convertida en incursión) al Purgatorio, para otros el resultado de una guerra sin sentido realizada por militares pero sin duda promovida por el poder civil, para otros el lugar donde descubrir fantasmas, demonios y caras ocultas  tan evidentes que son difíciles de descubrir.

He de reconocer que no es la literatura de mi gusto, pero también que una imaginación de genio la del autor; pura metáfora alegórica de lo que fueron esos años oscuros de nuestra historia.

Se asesinaba, sin razón lógica, solo por el hecho de pensar diferente, para demostrar quién era el más fuerte... ¿No encontramos hoy día numerosos sin-ombligo? Personas que le erradican - le erradicaron su pasado,  les alejan - les alejaron de su tierra, de su familia, de sus sueños....muchos intentaron ¿olvidarlo? o por contra le callaban u obligaban a decir - pensar lo que interesaba?.

En suma extraños en su propia ciudad, una tierra que creían conocer y  sin embargo proscritos por los designios que nunca eligieron.

En la segunda salida el comandante solo tiene claro algo: que no quiere lo que él mismo provocó...sería así en realidad?

12 comentarios:

pancho dijo...

Creo que tienes razón con el paralelismo de Paisán y el dictador, hay bastantes claves que lo demuestran, también yo lo asocié.

El autor huye de los caminos trillados de la novela histórica para ofrecernos un juego alegórico complejo y no fácil, por eso mismo más interesante, porque te hace reflexionar y releer.

Buen análisis.

Un abrazo.

BIPOLAR dijo...

esto para cuando llegue aquí...

Besos Manolochu
:D

Belén dijo...

Es admirable que leas de todo, aún sabiendo que no es de tu gusto :)

Besicos

Merche Pallarés dijo...

TUCCI, a mi como a ti esta "Ciudad..." no es de mi agrado aunque reconozco la imaginación desbordada y enrevesada del autor. Se entiende y no se entiende, ¿me entiendes...? Aunque, al final la he entendido. Me ha costado, pero la he entendido. Besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

Creo... Besotes de nuevo, M.

Asun dijo...

Esquivias en este libro nos presenta una ciudad atípica. Una ciudad en la que las normas no responden a una pauta lógica, donde por menos de nada te descerrajan un tiro y te dejan tirorí, donde no te puedes fiar de nadie porque no sabes quien te puede traicionar, donde el miedo impera a cualquier otra cosa.
¿No es en realidad lo que podría suponer cualquier ciudad de España una vez iniciada la contienda?
Si te digo la verdad, no veo gran diferencia.

Besos

Myriam dijo...

Realidad o ficción: pesadilla individual y colectiva.

Da para meditar.

Un beso

Aldabra dijo...

Muchas ciudades en estos momentos actuales están siendo ciudades de “gran rey”, donde cualquiera puede morir sólo por el hecho de pensar diferente, o hablar lo que piensa… La novela es ficción pero la realidad siempre supera a la ficción. Biquiños,

Sor Austringiliana dijo...

Sí, Paisán es Franco si le hubieran salido mal las cosas. Pero la cosa queda en manos de un Garachana chusquero.

Los sin ombligo, muy buena tu observación, la gente que ha roto los vínculos con los suyos. Son muertos en vida.

No te gusta, pero lo analizas muy bien.

Besos

Abejita de la Vega dijo...

Se me ha colado mi Sor Austri. A la Sor, como es un fantasma, le gusta esta historia, se ve.
Besos otra vez, Manuel.

Cornelivs dijo...

Solo para saludarte, querido amigo. Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

En el fondo, viven la misma pesadilla: quizá sea un delirio colectivo.