martes, 10 de febrero de 2009

LA INSATISFACCION DE LA PERFECCIÓN

"tan alto el listón que al final sucumbimos"

Muchas son las personas que en su devenir diario intentan superarse continuamente, de hacer las cosas cada vez mejor, de superar a los demás, esto provoca un grado de insatisfacción excesivamente elevado. La autoexigencia en grado máximo no es la solución. Se puede llegar al paroxismo o incluso a reducir lo que se puede rendir. El ansia por lo perfecto nos induce a no poder enfrentarnos a la vida por temor a fracasar, de los fracasos aprendemos.
!!Maldito mundo competitivo, donde la apariencia del mejor es el que triunfa... la esclavitud por el estereotipo... el más delgado, la imagen guapa... provoca obsesión y a fin de cuentas estrés...¡¡

No niego que cualquier persona quiera superarse, mejorar... pero el deseo en exceso de superación puede convertirse en enfermizo.

La perfección ha sido siempre un bien deseable o deseado... no hay más que recordar la filosofía de la perfección de los antiguos griegos... si no fuese por ella, seguramente no estaríamos ahora usando y abusando de las nuevas tecnologías, ni viviríamos con un nivel aceptable de nivel de vida... el que persigue la perfección no descansa en la búsqueda de la superación que a veces es frustrante, pues cuando la alcanza no disfruta o es feliz solo momentáneamente, pues de nuevo comienza a levantar más arriba el listón.

¿Qué significa la perfección? no es más que el intento de demostrar a los demás y a uno mismo lo que valemos... pero si lo valemos hemos de demostrarlo? Querer ser genial siempre oculta alguna limitación, que se quiere superar por el camino equivocado. En ciertos casos el ansia de perfección supone un nuevo tipo de maltrato comparable al conyugal o a los tipos de acoso... no hay peor maltrato que el que nosotros NOS podemos hacer cuando nos hablamos internamente y nos tratamos a sí mismo.

¿No estaremos mejor si reconocemos nuestras limitaciones y por tanto nuestras imperfecciones? Seguramente seremos más libres y no estaremos atados a la lacra de "ser perfecto"... decía San Agustín "Si aceptas tu imperfección habrás dado el primer paso para lograr la perfección".

Las imperfecciones, o sea nuestros errores son una verdadera oportunidad para reconocer nuestras limitaciones, rectificar y por supuesto aprender.....


26 comentarios:

REIKIJAI dijo...

Manuel ...que gran verdad.Lo perfecto no existe...y creo que todo pasa por no saber escuchar.Te dejo Un beso. Silvi.

Jan Puerta dijo...

Hay un proverbio Hindú que dice: "Solo con observar a nuestro alrededor evolucionamos".
Y otro más dice:
"Si aplicamos lo que aprendemos nuestra evolución será completada".
Cuando una entrada de un blog, te hace reflexionar, también evolucionamos. (Cosecha propia)
Un fuerte abrazo

fernando dijo...

Uno debe saber de lo que es capaz. Se debe buscar el máximo de uno mismo, pero no tratar de hacer cosas imposibles. Por ejemplo, por mucho que lo intente yo nunca dibujare muy bien pues soy torpe en ello. Hay que reconocer los límites para no llevarse decepciones innecesarias.

un abrazo.

Bonsaimusic. dijo...

Me atrevo a sentenciar que nadie es perfecto. Que cuanto más perfecto quieras llegar a ser demostraras tu imperfección porque te quedaras sin sentimientos, imitaras a un robot. Pienso que la perfección es abstracta, que no hay nada completamente sin errores. Dentro de lo perfecto siempre hay imperfecciones para seguir avanzando.

Te mandamos besos felices.

Cornelivs dijo...

Extraordinario post.

"Me encantan mis errores", dicen que decia el inolvidable Charlie Chaplin.

Personalmente, pienso que ninguno nacemos con el Certificado de Perfección anudado al ombligo. Todos cometemos y cometeremos errores. Hemos de asumirlos con naturalidad, e intentar mejorar, con modestia, haciendo las cosas lo mejor que podamos; pero sin aspirar a un grado de perfección que, hoy por hoy, no existe en el ser humano.

Me ha gustado mucho tu reflexión, amigo Manuel.

Te dejo un fuerte abrazo.

LUISA M. dijo...

En esto, como en casi todo, los excesos no son buenos.
Personalmente, creo que es mejor buscar la superación personal que pensar en alcanzar la perfección (que por otra parte suele ser inalcanzable). Un cierto nivel de autoexigencia puede ser sano siempre que tengamos en cuenta nuestras capacidades reales y nuestras limitaciones.
Buen tema para reflexionar y debatir, compañero.
Y continuando con la frase de Chaplin que menciona Cornelivs:
"Me gustan mis errores. No quiero renunciar a la libertad deliciosa de equivocarme."
Besos.

Antero dijo...

no conozco a mucha gente obsesionada con ser perfecta. Una cosa es tratar de corregir determinados malos hábitos o "vicios", que sí suele hacer bastante gente y otra bien distinta es tratar de ser perfecto

Saludos

Mónica Pérez dijo...

Hola,

perdón por poner esto aquí, puede borrarlo una vez leído.

Solo quería que supiera de la existencia del directorio de blogs directorio-de-blogs.net, donde usted puede dar a conocer su blog totalmente gratis.

Saludos,
Mónica

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

REIKIJAI: el canon de lo perfecto no está escrito..cierto es.. si existe la autoexigencia que muy a menudo nos exigimos, nos exige la sociedad...

Jan Puerta: bienvenido...el mundillo de los blogs nos completa... cierto que evolucionamos y nos "perfeccionamos".

fernando:ese es el problema, que no sabemos sopesar lo máximo... y nos exigimos más.... muchos no sabemos nuestro límite.

bonsaimusic: quien es perfecto??? donde está escrito el limite? la soberbía nos hace dar pasos equivocados.. estamos de acuerdo (por una vez)...

Cornelivs: lo que si existe es la tendencia a ser mejor que el otro, a sobresalir por encima de él, lo cual lleva a una enfermedad que se llama presuntuosidad, que te alienan y nunca eres feliz.

Luisa M. en eso veo el problema en el intento de superación personal sin parangón... cunado no te pones un límite y acabas, como acabas....

Antero: yo si amigo antero, en mi gremio los hay...y acaban mal. (te veo perdido últimamente)

Mónica: graias por la información .salud

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Hubo un tiempo en que sufrí de perfeccionismo agudo. Menos mal que me curé a tiempo.
Hoy me basta con que todo el mundo haga lo que pueda de la forma más honesta posible.
Y procurar no juzgar a nadie.
La perfección es una horrible enfermedad del espíritu.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Pedro Ojeda: Creo que todos hemos vivido la "perfeccionitis", yo era los que me lo creía...y encima curraba de lo lindo para hacerlo cada vez mejor..hasta que desperte de ese mal sueño y aterricé desde entonces solo intento no equivocarme...o hacerlo lo menos posible...saludos

Clara dijo...

Efectivamente, la perfección no existe... y desafortunado el que cree que puede llegar a alcanzarla.

Me gusta hacer las cosas lo mejor posible, pero siempre reconozco mis errores.

Una pregunta:¿por qué le cuesta tanto a la gente reconocer sus errores?

Un saludo,
Clara

Belén dijo...

Pues tienes razón, esa búsqueda de lo perfecto a veces nos quita del camino de la perfección... somos perfectos incluso con errores (o quizá mas...)

Besicos

Goathemala dijo...

Lo malo, malo de la perfección es la angustia que provoca cuando se descubre que no se puede ser perfecto. Asumir fallos, socializarlos e interiorizarlos sin por ello dejar de buscar la excelencia. Ese, creo, es el camino.

--
Saludos, Goathe.

El futuro bloguero dijo...

Verdad como puño, MANUEL.

Caminar hacia la perfección, aunque no sea más que hacia pequeñas mejoras, es un buen destino.

Todos debemos intentar dar esos pasitos, uno por uno.

Pero una cosa es la superación personal, y otra el perfeccionismo enfermizo.

Ese resulta molesto para los demás...

PD. El otro día entendí que preparabas una entrada sobre la confusión, no sobre la perfección.

Yo si que me confundí.

Abrazo

Kety dijo...

Me gusta la reflexión que haces, pero es tan dificil encontrar el límite que separa una cosa de otra.
Sobre todo por el mundo competitivo en el que vivimos.
Por supuesto que la perfección no existe. Tal vez por eso avanza la humanidad.
Un abrazo

jg riobò dijo...

Aceptarse y conocer nuestras limitaciones nos procura el estar a gusto con uno mismo y eso es todo un triunfo.

DianNa_ dijo...

Un paseo interior... yo creo que la prepotencia a veces, el perfeccionismo, es tan solo una barrera que imponemos ante los demás, para ocultar las debilidades.
Besoss!!

Nacho Carreras dijo...

De acuerdo.

Hay que intentar mejorar y aprender todos los días, la vida es un eterno aprendizaje.

El verdadero problema es como se mira a los demás desde la atalaya de la perfección.

Saludos.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Clara: la perfección no existe...porque quien pone el límite?... el problema es cuando queremos llegar a la excelencia y se rompen nuestras espectativas...

belen: de los errores se aprende a ser "perfectos"...aprendemoss con la equivocación...

goathemala: estoy de acuerdo contigo..si la excelencia es conseguir lo deseado, y lo podemos comprobar...pero con final..

futuro bloguero: me confundiste hasta a mí...que busqué el lugar donde me había equivocado...paso a paso con seguridad mejoramos... seguro.

kety: se puede ser competitivo, sin caeer en la esenuación de la obsesión.

jg riobó: ese es el problema del obsesivo compulsivo... te acuerdas de "Mejor Imposible"... de sus errores comprendió de que nada servía obsesionarse...

dianna: desde luego, ya lo dije por ahí lo mismo queirendo resaltar ocultamos nuestro gran secreto...

Nacho:cierto...me equivoco todos los días...todos los dias me surge algo nuevo...pero aprendo...me voy perfeccionando..sin llegar a la excelencia....

saludos

Cecilia Alameda Sol dijo...

Nada puede llegar a ser perfecto porque ¿quién ha establecido los parámetros de la perfección? ¿Existen esos parámetros?
Nunca haremos un cuadro perfecto, una obra perfecta, porque no creo que sepamos cuándo se alcanza el grado de la perfección.

Merche Pallarés dijo...

Excelente post, querido Tucci, un ejemplo de que la perfección no existe: la cúpula de Barceló en el Salon de ¿Derechos Humanos? de la UNESCO, se está desconchando... con lo bien que hubiera sido gastarse todo lo que esa cúpula ha costado, en los verdaderos Derechos Humanos--paliar el hambre del tercer mundo, por ejemplo. Besotes, M.

Aldabra dijo...

hace años quería ser perfecta hasta que mi mundo se desbarató y comprendí que sólo puedo ser yo misma, con mis limitaciones.

ahora soy más feliz.

bicos.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Cecilia alameda: seguramente no, y llevas razón. Lo que si está en nuestra mente es el de impresionar al que tenemos en frente...que en realidad es ambición de perfeccionismo.

Meerche: es que embaucadores hay muchos, pero idiotas que los endiosan más aún...

aldabra: y seguroque ahora rozas tu perfección pues habrás levantado tu autoestima...

saludos

BIPOLAR dijo...

No sé Manu, lo tengo que pensar... no me queda claro.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

bipolar: acaso serás perfecta, pequeña???? saludos