martes, 24 de febrero de 2009

PUERTAS


Cuanto nos arrepentimos de cruzar algunas puertas, un mal paso quizá una torpeza.

Otras veces no nos atrevemos a cruzar su umbral por miedo, por incertidumbre, las más por acomodo .... dar el paso es lo que nos cuesta.

Hay puertas hechas para ser cruzadas, para conseguir lo anhelado, otras para no cruzarlas nunca son un engaño, una trampa puesta ahí para el atrevido, son trampas puras trampas para caer en ellas.

Puertas que cambian la vida, puertas que no deben ser abiertas. Puertas que se hicieron para estar cerradas.

Puertas que encierran historias, puertas que almacenan memoria...

19 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Me vais a volver turulata tu y PEDRO con las puertas... ¡Qué manía os ha entrado! Aunque detrás de cada una, no olvidemos, hay MUCHA vida, misterios, alegría, tristeza, amor, desamor... La verdad es que a mi me ¡encantan! las puertas. Esa de la foto es muy bonita, austera, pero bonita. Besotes, M.

Belén dijo...

Bueno, es normal... hay puertas sanas y puertas insanas :)

Yo soy así de burra, atravieso todas las puertas!

Besicos

El futuro bloguero dijo...

Puertas abiertas, para ventilar, que las puertas cerradas, especialmente las que encierran a la historia traen olor a muerto, y además, la historia, si no se ventila, si no se orea, se corre el riesgo de repetirla.

Eso sí, la foto elegida es una preciosa puerta.

Abrazo-te

El antifaz dijo...

La sola presencia de una puerta cerrada añade presión a la toma de decisiones. Si la puerta está entreabierta, te nubla la razón y la curiosidad acaba empujándote hacia dentro. Las puertas tienen que estar abiertas, que es la forma de que todo fluya y los problemas revientes solos, sin que nadie les apriete contra nadie.
Las puertas tienen que estar abiertas, como en el barrio donde yo vivía cuando era un niño.
Un abrazo.

Rosa dijo...

Todo un tema...
No resulta fácil cerrar algunas puertas...
Muchas veces abrimos puertas que parecen inconvenientes , nos arriesgamos y luego no lo son...
Otras en cambio son más tentadoras al principio y más tarde se tornan imposibles...
Para esto no hay escuela, se aprende intentando...hay que saber abrir y cerrar... esa es la cuestión.
Besos

Cornelivs dijo...

Asi es; y solo la experiencia nos va enseñando a adivinar cuales hemos de abrir y cuales no.

Muy buen post.

Un abrazo.

Goathemala dijo...

Una puerta. Incluso la más frecuentadas puede albergar una sorpresa. Hay que se precavido al girar picaportes.

Abrazos.

Jan Puerta dijo...

Debemos abrirla, ya sea para entrar o para dejarnos salir. Ahora bien su contemplación es necesaria. Vital, diría para entender y comprender a quienes cruzan su umbral.
Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Todas, todas las puertas merecen ser abiertas. Como sea.

fernando dijo...

mejor cruzarlas que no quedarse con la duda que había detrás de ellas. Un abrazo.

BIPOLAR dijo...

En vez de puertas, para mí son BOCAS... (ay, cuantas veces me he arrepentido de abrir...la)

Aldabra dijo...

si uno siente que una puerta le llama debe abrirla, no quedarse con la incertidumbre de lo que habrá detrás de ella... si es bueno, estupendo y si es malo lo que hay detrás hay que tener la suficiente fuerza para desandar el camino y buscar de nuevo otra puerta que abrir...

Y vamos abriendo puertas, y vamos cerrando heridas, pasito a paso en la senda, vamos a hallar la salida... que canta Gloria Estefan.

bicos.

Loc@ dijo...

Puertas que cambian la vida, puertas que no deben ser abiertas. Puertas que se hicieron para estar cerradas.

Puertas que encierran historias, puertas que almacenan memoria...
......................
Las puertas se "inventaron", que me digo yo, para dejar el frío y el peligro fuera, sea en forma de inclemencia atmosférica, personal o animal. Pero se las dotó de "manija" para que los de dentro y algunos de los de fuera -los esperados y los arriesgados- la cruzaran.
Si queremos certezas, más o menos ciertas, hay que traspasar los umbrales aunque, detrás, lo que encontremos no nos satisfaga.
Entonces procede lo de "a otra cosa ... mariposa"
Besos y buen día. PAQUITA
¡Ah! Me encantan las puertas antiguas, sobre todo las austeras.
Se acabó.

María Narro dijo...

la vida es una puerta ;)

no no no, pero casi. Las puertas deberían estar cerradas sólo para proteger, o estar siempre abiertas como dice El antifaz.

Pero las puertas de la vida son decisiones, a veces acertadas y otras no, pero sólo equivocándonos aprendemos...

¡qué somos mu burros ;)

besos.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Merche: no mujer... es que a vecesse nos va la pinza...pero solo a veces jaja...son solo puertas.

belen: para eso se inventaron, para cerrarse y poderse abrir... pero muchas veces no nos damos cuenta de que hay que atravesarlas con cuidado.

futblog: todos encierran su historia... desde luego que hay que orear lo que hay detrás..

el antifaz: cuando se inventaron, estoy seguro que se hicieron para protegernos...lástima que hoy haya que protegerse en demasía...

rosa: eso mismo, las puertas hay que saber cuando abrirlas, y cuando no.

cornelivs: las puertas se ponen para abrirse y cerrarse cuando sea necesario...

goathemala: con precaución y sabiduríaa nada nos debe de amedrentar...

Jam puerta: siempre la prudencia fue una virtud de la que no todos hacen buen uso.

pedro ojeda: todas deben de abrirse...aunque algunas estén "atrancadas"...

fernando: no se que que decirte...a veces da miedo saber lo que hay detrás

Bipolar: y a quién no? todos metemos la pata.

Aldabra: que bonito y fácil lo pintas...ojalá fuera así...(Gloria sabía lo que cantaba)

Loc@: seguro que muchas veces nos encontramos con situaciones no muy agradables...no tengo del todo certeza de que la curiosida d sea muy positiva en algunos casos.

Saludos

Clara dijo...

Hay que alejarse de las puertas cerradas... olvidarlas... no perecen ni un atisbo de atención.

Aún con el riesgo de dar con la puerta equivocada... las puertas deben de permanecer abiertas... aunque todas ellas encierren algún temor.

Un abrazo.

jg riobò dijo...

¿Qué tendrán las puertas que nos tiene enamorados de ellas?.

Juan Luis G. dijo...

¿Y qué pasa con las que nos dan con ellas en las narices?

Lisandro dijo...

cuantas puertas por cruzar.... hay que animarse.... muy lindo...