lunes, 26 de diciembre de 2011

SENTIRSE RECONOCIDO (3)

Que poco proclives somos reconocer los éxitos de los demás, tan cegados de nuestra perfección que no vemos más que la paja en ojo ajeno. ¿tanto cuesta acariciar psicológicamente?, ¿tan difícil es dar la palmada en la espalda?.
Es que no somos más que unos malditos egoístas inmersos en nuestro ego incapaces de reconocer la labor del que tenemos enfrente.
Cuando el reconocimiento huye de nuestro entorno, es cuando dejamos de actuar,casi dejamos de vivir porque no se recogen los frutos deseados.
Toda una vida de dedicación a tu proyecto profesional, familiar...para nada... nada de reconocimiento...

15 comentarios:

pancho dijo...

En este país se lleva mal ver disfrutar al vecino. Es como a los escritores que empiezan a reconocer al llegar a nonagenarios,cuando ya sólo pueden engalanar el cementerio con flores frescas.

Tú tranquilo, cuando llegues a los setenta, siempre habrá alguien que te regale una placa.

Una foto tan rara como la anterior, te estás volviendo enigmático.

Un abrazo y felices días de navidad.

Aldabra dijo...

¡Ay, Manueliño, que te encuentro muy pesimista!

Es verdad que a muchos les resulta difícil el reconocimiento, pero ¿sabes qué? yo me quedo con las personas que SÍ reconocen, que todavía hay muchas personas que SÍ merecen la pena.

biquiños alentadores.
Para mi, Tú sí que vales.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Tienes razón. Ya ni siquiera se guardan las formas que antes hacían que te acercaras a alguien a dale la enhorabuena por un logro, aunque te llevaran los demonios.
La envida, la empatía, el egoísmo, hacen mucho daño.

Antero dijo...

Aunque comprendo perfectamente lo que dices...y yo que no me siento reconocido en lo que escribes ;-)

Un abrazo

Abejita de la Vega dijo...

El mejor reconocimiento es el que tú te haces cada día, con el deber cumplido en un trabajo en que has puesto el corazón. Lo demás es humo...

Besos, ánimo.

JValentina dijo...

Reconocer el éxito de los demás ..siempre fue muy difícil..la envidia es el pecado mas común en estos tiempos...
Feliz Año 2012..
Un abrazo

Antonio Aguilera dijo...

Estoy con Abejita, Manolo, es uno mismo el que tiene que tener la satisfacción del deber cumplido.

Hemos tenido tantas desilusiones con los demás..., pero no sé si a veces ha sido por nuestro propio egoismo. No debemos esperar nada a cambio, aunque duela.

Estoy extranado de tener un par de días libres; pensé bloguear y recorada viejos tiempos y viejos amigos (aunque no lleguen a los cincuenta jejeje)

Un abrazote

Myriam dijo...

Estoy con Aldabra, Abejita y Antonio: el verdadero reconocimiento tiene que venir de uno mismo y su conciencia tranquila del deber bien hecho.

Supongo que Pedro se refería a la falta de empatía. Y estoy de acuerdo: necesitamos y mucha. Por lo que a mí respecta, el reconocimiento hipócrita me sabe a patada en el hígado.

Y esta es la riqueza de tener amigos, ellos ( nosotros) siempre están, estamos dispuestos a dar una palmada en el hombro con cariño sincero.

Un fuerte abrazo u una soberana palmada que te empuje para una año 2012 más positivo.

Myriam dijo...

( Léase: palmada en el hombro y no patada en el culo jajaja)

Belén dijo...

La verdad es que estoy totalmente de acuerdo con tus palabras... una vez tuve de paciente a un psiquiatra de mi mismo centro de salud... y al día siguiente me dijo que estaba mucho mejor... y que le daba la sensación que no me lo decían mucho... se lo agradecí mucho, la verdad

Besicos

Ana Manotas Cascos dijo...

Totalmente de acuerdo, no solemos reconocer el trabajo de los demás, somos un pais de envidiosos, pero como Aldabra, yo me quedo con los que si reconocemos el trabajo de los demás, como el que tu haces en tú blog, mis felicitacines por el.
Un saludo

Asun dijo...

Sí que hay mucha gente como la que tú dices, MANUEL, pero creo que también hay muchos que sí que se alegran de los éxitos ajenos.

Los buenos amigos, los de verdad, sí que están ahí para darte la palmadita en la espalda, y para lo que haga falta.

Un abrazo muy grande, MANUEL.

El antifaz dijo...

La envidia es el deporte nacional, nada de fútbol.
No es malo querer que nos vaya bien; lo malo es que queremos que a los demás les vaya peor que a nosotros.

Un abrazo.

J. G. dijo...

No sabía que seguías escribiendo, no vi actualizaciones, veré qué pasa.

feliz año

Ele Bergón dijo...

Tucci, Feliz Año Nuevo 2012.

Perdona por no haberlo hecho antes, pero me he dado cuenta de que no te tenía enlazado. Acabo de subsanar el error.

LLevas razón en cuanto al reconocimeinto personal,pero yo creo que detrás está la famosa envidia española. Nos molesta que los otros alcancen aquello que nosotros no sabemos o no podemos.

Por mi parte te diré que me encanta dar refuerzos a las personas que lo están haciendo bien y me alegra que lo consigan. No en vano he sido profesora durante muchos años y mi formación es de Licenciada en Psicología, así que he aprendido que cuando me alegro con alguien, el otro gana mucho, pero sobre todo la ganancia es para mí. No entiendo como algo tan simple como es alegrarse de lo ajeno, algunas personas no comprendan que es así.

Me pasa igual con los abrazos y los besos, cuando los doy también gano yo.

Los que no quieren reconocer no saben lo que se pierden.

Besos, abrazos, besiabrazos y todo mi cariño para ti.

Luz